Nicolás Fernández de Caleya, el precursor de La Nueva Era azulgrana

Luego de un año 2017 que quedará retratado en la retina y el recuerdo del pueblo monaguense y, de todo aquel que siga al fútbol profesional venezolano, muchos se preguntarán o buscarán analizar desde el punto de vista deportivo cual fue la fórmula de un proyecto que, con apenas un año de haberse iniciado, rindió sus frutos de una manera que muchos no esperaban a nivel futbolístico e institucional.

 

Todo inició en el segundo semestre del 2016, tiempo en el que un joven empresario apasionado de este deporte, decide incursionar en la disciplina y a su vez invertir capital y toda su fe en un proyecto, que en principio no parecía nada atractivo económicamente, por tratarse de una institución que apenas regresaba a competir en la categoría de honor del fútbol venezolano.

 

Algo que sí quedó claro, es que todos estos detalles se conjugarían para hacer aún más maravilloso e importante el desenlace de una historia que recién culminó el primer capítulo el martes 12 de diciembre de 2017, cuando Monagas Sport Club levantó su primer título que lo adjudicaba como Campeón Absoluto de Venezuela.

 

Se trata de Nicolás Fernández de Caleya, un nobel emprendedor que se ha ocupado de regresarle a la afición azulgrana la pasión por sus colores, comenzando desde cero la reconstrucción de la institución, tomando como punto de partida el semillero de talento del estado, pues para él “la vida de un club se basa en apostar al talento de las categorías inferiores”, es por ello que se ha encargado de dotarlas con todas las herramientas y comodidades necesarias, en busca de una excelente formación deportistas y hombres de bien para el futuro.

 

Desde la adquisición y posterior remodelación de tres canchas de césped sintético ubicadas en el Centro Comercial La Cascada, hasta la recuperación de la cancha alterna del Estadio Monumental, además de remozar el feudo monaguense para albergar competiciones de primer nivel, tales como las Eliminatorias Mundialistas y la Copa Libertadores.

 

Actualmente, el vigente monarca del fútbol nacional cuenta con una sede deportiva donde labora la escuela de la institución. Esta cuenta con sala de conferencia, oficinas administrativas, de prensa, audiovisual y espacio de trabajo para el cuerpo técnico, con un proyecto de ser ampliada y convertirse en una suerte de cantera en la que se provea estadía y alimentación a los futuros guerreros.

 

Fernández, en junio de 2016 le otorgó el timón del primer equipo al estratega Jhonny Ferreira, quien se encargó de armar un plantel competitivo plagado de jugadores con mucho potencial pero que en aquel momento no contaban para sus actuales equipos. Con la premisa de repotenciar a estos futbolistas y posteriormente convertirlos en elementos referentes con calidad de exportación, el conjunto oriental se fue abriendo camino en la Primera División.

 

El inicio de La Nueva Era

 

En noviembre de ese mismo año, los Guerreros del Guarapiche lograron lo impensado, en el mismo Clausura 2016 terminaron terceros en la tabla, salvando la categoría y accediendo a su primera Liguilla, representando el nacimiento de La Nueva Era azulgrana. En esto tuvo mucho que ver el aporte de Fernández que siempre confió en el plantel, dedicándose a no escatimar recursos a la hora de brindar todo lo necesario para el trabajo del cuerpo técnico.

 

El elenco maturinés se preparaba para iniciar una Temporada 2017 con muchas expectativas y modificaciones. Se estrenó el nuevo escudo que engalanaría a la institución desde ese momento, teniendo un impacto positivo en el seno del fanático monaguense, que de inmediatamente se sintió identificado y mucho más cercano a la institución en el marco del 30 aniversario del club.

 

Tras la dura eliminación en los Cuartos de Final del torneo pasado frente a Deportivo Táchira, Nicolás Fernández y su tren de colaboradores decidieron apostar por la base de la plantilla que los había ayudado a llegar a las instancias finales del certamen, reforzándose con jugadores de recorrido en todas las líneas.

 

Uno de ellos fue Anthony Blondell, una apuesta para el frente de ataque que luego de anotar 24 goles, que llevaron a Monagas al título del Apertura y posteriormente a la consecución de su primera estrella, fue la segunda gran exportación del combinado de la Sultana del Guarapiche, luego de la cesión por seis meses de “Cariaco” González a la MLS, saliendo traspasado al Vancouver Whitecaps también de la liga norteamericana.

 

Gracias a los aportes de un joven que creyó en un proyecto, en una institución y en todo un estado, Monagas es hoy, un conjunto conocido a nivel nacional e internacional. En la actualidad, José Manuel Rey, ex capitán de la selección nacional venezolana, ha tomado el testigo para regresar a la palestra de la Liga FUTVE, con un renovado plantel y apostando por nutrir el primer equipo con jugadores de las categorías menores.

 

El auge que ha tomado el fútbol femenino en los últimos años en Venezuela ha causado revuelo a nivel mundial, de ahí el éxodo de nuestras futbolistas al exterior y nutriendo a los clubes que hacen vida en la Superliga Femenina. Para contar con una estructura completa, Monagas debutó este año en la mencionada competencia, haciendo un gran papel tomando en cuenta que era el estreno de las guerreras, muchas de ellas debutaban como profesionales y dejaron el nombre del estado en alto.

 

Sede deportiva, múltiples canchas de entrenamiento, un estadio remozado con todas las comodidades, equipo femenino, categorías competitivas y equipo exportador de talentos. Logros que en un año parecieran imposibles para un equipo que apenas hace par de años regresó a Primera División, pero con corazón, disposición y fe en su grupo de trabajo, Nicolás Fernández ha convertido a los Guerreros del Guarapiche un verdadero club de fútbol.

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